El barro es la materia fundacional de TERCOCER. Desde 1980 trabajamos arcillas seleccionadas que extrusionamos, secamos al aire y cocemos a alta temperatura para obtener una terracota densa, estable y de gran durabilidad. El proceso conserva las pequeñas variaciones de tono y textura que distinguen una pieza natural de una imitación industrial.
La extrusión permite formatos generosos y espesores controlados, idóneos para pavimentos de paso intenso, fachadas ventiladas y soleras de exterior. Tras la cocción, los acabados natural, envejecido y esmaltado abren un amplio abanico cromático sin renunciar a las propiedades técnicas: resistencia a la helada, baja absorción y comportamiento antideslizante.
Mostrar el origen de la materia forma parte de nuestra manera de entender el oficio. Quien especifica barro de Molins de Rei sabe de dónde viene cada pieza y cómo se comportará con el tiempo.